El Hidrofoil «Barracuda» que hizo la linea Los Cristianos San Sebastian de La Gomera

En febrero de 1988 llegó a Canarias, en viaje de pruebas, un hidrofoil italiano del tipo RHS 160 F, que era el primero de los construídos por Rodriquez en su factoría de Malta. Aunque entonces no tenía nombre oficial, lo llamaban el Halcón Maltés y más tarde se rebautizó Alijumbo Strómboli.

Durante su estancia en las islas hizo varios viajes con la finalidad de conocer y evaluar su operatividad ante la posibilidad de establecer futuras líneas regulares. El 25 de febrero de 1988 partió de Los Cristianos hacia San Sebastián de La Gomera, para proseguir luego a Valle Gran Rey y La Estaca, en El Hierro, recalando a la vuelta en los mismos puertos.

Ese mismo año la Compañía Trasmediterránea encargó la construcción de una unidad de este tipo aa los astilleros Cantieri Navali Rodriquez S.p.A., de Messina. El casco fue construido en la factoría de Seaspeed, en Marsaxlokk, y su puesta en grada tuvo lugar en 1988, siendo terminado en la factoría de Malta Drydocks, en La Valetta (Malta), aunque el armamento final se realizó en la factoría de Messina (Italia). Pertenecía a la serie RHS 160 F, una versión mejorada del tipo 160.

En diciembre de este mismo año, Trasmediterránea solicitó autorización a la Dirección General de la Marina Mercante para iniciar en el primer semestre de 1989 dos nuevas líneas de pasajeros con embarcaciones rápidas, la primera de las cuales cubriría el trayecto Los Cristianos-San Sebastián de La Gomera y la segunda, Puerto del Rosario-Corralejo-Playa Blanca-Arrecife.

La entrega del Barracuda a sus propietarios tuvo lugar en Messina el 26 de mayo de 1989 y el día 31 entró en servicio en la línea Algeciras-Ceuta. Al fletar Trasmediterránea el hidrofoil de mayor capacidad San Cristobal, se dispuso el traslado del Barracuda a la nueva línea rápida Los Cristianos-La Gomera, siendo el encargado de inaugurarla el 1 de agosto de 1989. Su primer capitán titular fue José Luis Sánchez Asensio.

Desde Ceuta hizo viaje con escalas en Algeciras, Casablanca, Agadir, Arrecife, Las Palmas y Los Cristianos. Primero realizó un viaje con las autoridades de la isla colombina y otros invitados y el 1 de agosto inició el servicio.

Una semana después se presentó a los medios informativos y en el mes de septiembre, el presidente de la compañía, José Pita García, viajó a la isla para presentar a las autoridades y los medios marítimos el nuevo servicio de Trasmediterránea.

En su primer año de servicio el hidrofoil transportó unos 120.000 pasajeros, en una travesía de 35 minutos de duración. El 20 por ciento de ese volumen correspondía a pasajeros que realizaban excursiones organizadas -la compañía ofrecía un servicio de autobús gratuito entre Los Cristianos y la estación del jet-foil en Santa Cruz de Tenerife-, mientras que el resto corresponde a clientes del sur de Tenerife o personas que habían empleado sus propios medios para trasladarse hasta el punto de embarque.

Pese a algunas incidencias por mal tiempo y otras causas técnicas, la puesta en servicio del Barracuda respondió a las expectativas que se desprendían de los estudios realizados en su día por Trasmediterránea.

Con la incorporación del hidrofoil Barracuda y en diciembre de 1993 la del ferry Villa de Agaete, la línea entre Los Cristianos y La Gomera se consolidó como la primera del archipiélago en número de usuarios, con un volumen global de un millón de pasajeros anuales, superior incluso a la línea Tenerife-Las Palmas, si consideramos el tráfico conjunto del jet-foil y los ferries.

En julio de 1995, Compañía Trasmediterránea obtuvo autorización de la Consejería de Turismo y Transportes del Gobierno de Canarias para cambiar la base de operaciones del hidrofoil Barracuda que, a partir del 27 de julio, se trasladó de Los Cristianos a San Sebastián de La Gomera, puerto en el que iniciaba su primer viaje a primera hora.

Este cambio operativo se produjo como consecuencia de las numerosas peticiones de los usuarios, y del interés de la Compañía Trasmediterránea por atender tales sugerencias, con la finalidad de prestar un mejor servicio. El servicio del hidrofoil se mantuvo hasta junio de 1999, en que fue sustituido por el fastferry Gomera Jet.

Con motivo de las revisiones reglamentarias y otras incidencias fue relevado en varias ocasiones por los buques Marrajo y Pez Volador, de similares características. Trasmediterránea operó otra unidad del mismo tipo llamado Tintorera que operó en las líneas del Estrecho y Baleares.

El 25 de mayo de 1977 el Barracuda, junto a su compañero de flota Pez Volador, fueron vendidos a la compañía griega Ceres Hydrofoil Joint Services, siendo entregados en el puerto de Las Palmas y renombrados Mega Dolphin XXXII y Mega Dolphin XXXI, respectivamente. El precio neto de venta del Barracuda fue de 191 millones de pesetas, con lo que el resultó un saldo negativo de 59 millones de pesetas. El Pez Volador se vendió por 171 millones de pesetas, resultando un saldo positivo de 30 millones de pesetas.

 

 

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